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CRÍTICA: LA CABAÑA SINIESTRA
6
Dic

CRÍTICA: LA CABAÑA SINIESTRA

Una inteligente y atrapante propuesta de terror psicológico que te mantiene en suspenso de principio a fin

Por: Jonathan Eslui

Título original: The Lodge

Dirige: Severin Fiala, Veronika Franz

Elenco: Riley Keough, Jaeden Martell, Lia McHugh, Richard Armitage

País: Estados Unidos

Año: 2019

Duración: 100 minutos

Existen películas que con verlas solamente una vez es más que suficiente para que se queden grabadas en la memoria del espectador y uno de estos casos es el de Goodnight Mommy. Han pasado ya cinco años desde que un par de cineastas austriacos tomaron por sorpresa a propios y extraños con su perturbadora ópera prima sobre dos hermanos gemelos que sospechaban que su madre ya no era la misma persona después de que ésta regresa de una cirugía plástica para recuperarse.

Quienes, tras haber visto Goodnight Mommy, se quedaron con ganas de ver otra cinta de sus mismos directores, se sentirán satisfechos y una vez más asustados al ver su nueva entrega, La cabaña siniestra (The Lodge). En esta ocasión, Severin Fiala y Veronika Franz cuentan la historia de una familia rota en la que sus integrantes conocerán un nuevo significado de lo que es el verdadero terror mientras los espectadores se mantienen al filo de sus butacas en medio de la desoladora oscuridad de una sala de cine.

Tras la dolorosa separación de sus padres, Aidan (Jaeden Martell) y Mia (Lia McHugh) se ven obligados a quedarse con su futura madrastra durante sus vacaciones familiares en una alejada cabaña ubicada en medio de un lugar solitario en el que nadie y nada están cerca, sólo hay nieve alrededor y por esto es que hay que permanecer encerrados en la casa la mayor parte del tiempo, lo cual se convertirá en una experiencia claustrofóbica para los niños y la pareja de su padre.

Con un ritmo lento pero firme con el que poco a poco va tomando forma una historia de terror psicológico al más puro estilo del cine de la vieja escuela y en la que no hacen falta vistosos efectos especiales o estridentes efectos de sonido que únicamente tienen la intención de hacer saltar al espectador, La cabaña siniestra logra erizarle la piel a cualquiera mientras aborda de manera inteligente temas como la maternidad, los cultos religiosos extremistas y el enojo que te hace querer lastimar al responsable de que te sientas de esa manera.

Lo que tenemos aquí es el resultado de una dirección magistral en el género de terror, que es posible al darle forma en la pantalla a un guión cuidadosamente estructurado en el que cada elemento está calculado de manera precisa para manipular los miedos de aquellos que vean la película. Además, hay que destacar la puesta en escena con la que se consigue una ambientación lúgubre que otorga un tono en el que la esperanza no existe. La fotografía también se convierte en una herramienta perfectamente aprovechada para darle esa estética desoladora que tiene cada escena en esa casa rodeada solamente por nieve y adentro de la cual vuelven a la vida los recuerdos de un pasado siniestro.

La cabaña siniestra es un eficaz e ingenioso ejercicio cinematográfico que resultará en una auténtica delicia macabra para los fans del terror, sobre todo para quienes prefieren acercarse a los títulos más clásicos e íntimos del género. En resumen, estamos ante una de las mejores producciones de terror de este año.