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CRÍTICA: AMERICAN PSYCHO
27
Abr

CRÍTICA: AMERICAN PSYCHO

Han pasado 20 años desde que vimos por primera vez a Christian Bale como un psicópata narcisista a quien le gusta asesinar por pura diversión. 

Por: Jonathan Eslui

Dirige: Mary Harron

Elenco: Christian Bale, Justin Theroux, Josh Lucas, Reese Witherspoon, Jared Leto, Willem Dafoe

País: Estados Unidos

Año: 2000

Duración: 101 minutos

Muchas películas logran mantenerse vigentes sin importar el paso de los años o los cambios generacionales, sus escenas se quedan grabadas en la memoria colectiva y sus historias siguen causando cierto efecto en quienes las ven; éste es el caso de American Psycho, adaptación cinematográfica de la novela homónima escrita por Bret Easton Ellis sobre un joven ejecutivo de clase alta cuya vida prácticamente perfecta no le satisface y quien busca satisfacer sus instintos más violentos convirtiéndose en un peligroso asesino serial.

Tras intentos fallidos con David Cronenberg y Oliver Stone considerados para dirigir, la cinta logró tomar forma con Mary Harron en la dirección y el siempre talentoso Christian Bale interpretando a Patrick Bateman, un hombre de negocios con una vida privilegiada que está obsesionado con asesinar. En el año 2000, esta película por fin llegó a las salas de cine, pasando primero por los festivales fílmicos de Sundance y Berlín, causando reacciones divididas entre la crítica especializada y los espectadores, un fenómeno que se repitió luego de su estreno comercial.

A dos décadas de su estreno, American Psycho sigue dividiendo opiniones entre quienes la ven ya que se trata de un título provocador que cuenta con una historia intrigante e intensa que logra atraparte de principio a fin, además de que su directora juega un poco con el espectador gracias a un guion bien estructurado en el que las cosas no son realmente lo que parecen en primera instancia; se trata de un filme que nos invita a pensar, genera dudas y se presta a la interpretación en diversas formas.

Christian Bale le da vida de manera sobresaliente a un hombre perturbado que al estar aburrido por tener una vida ideal en la que todo está arreglado, busca sentir nuevas emociones a través de la íntima experiencia de matar a otras personas con sus propias manos, algo con lo que fantasea y que despierta su ingenio para divertirse asesinando. Destaca la forma en la que el actor se convierte en su personaje, uno que causó impacto en su momento y que sigue haciéndolo al protagonizar crudas secuencias cargadas de fuertes dosis de violencia.

Patrick Bateman pasa sus días entre ostentosas fiestas y comidas con gente superficial, aburridas reuniones de negocios con colegas igual de superficiales que él, estando con mujeres y fantaseando con matar. Escena tras escena nos vamos dando cuenta de cómo su estatus social, le permite a este hombre cumplir con sus deseos más oscuros sin temor a recibir castigo alguno, es como si la retorcida moraleja aquí fuese que alguien de su nivel puede romper las reglas.

Estamos ante un filme con varios elementos a su favor, comenzando con la brillante actuación de Bale y siguiendo con firme dirección de Harron, pero también vale la pena destacar lo hecho con el montaje, el vestuario y los peinados -que ayudan a recrear creíblemente una época-, así como con la partitura musical que acompaña cada secuencia y un exquisito diseño en los créditos que le da forma a una de las mejores secuencias iniciales de una película con un fondo blanco que se ve invadido por gotas rojas que funcionan para mostrarnos lo que será la elegante calma que rodea al protagonista cuando sea interrumpida por la sangre derramada producto de sus actos violentos.

La película es gráfica sin caer en el gore y combina eficazmente el humor negro con la violencia, el drama y la locura, dándole forma a una historia que es directa e intensa, además de resultar entretenida de una manera perversa. Con un buen desarrollo a lo largo de su trama y con una conclusión que te deja pensando en muchas cosas, este título sobre el desequilibrio mental funciona como crítica a cierto sector de la sociedad estadounidense y de paso deleita a quienes gustan de historias sobre asesinos seriales en el cine.

American Psycho está disponible en Amazon Prime Video y también pueden rentarla o comprarla en YouTube, se trata de un interesante título que vale la pena revisitar ahora que ha cumplido dos décadas.