{"id":27419,"date":"2022-02-02T08:00:39","date_gmt":"2022-02-02T14:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/giff.mx\/?p=27419"},"modified":"2022-02-16T08:55:58","modified_gmt":"2022-02-16T14:55:58","slug":"el-salon-de-la-critica-la-comezon-del-septimo-ano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/giff.mx\/en\/el-salon-de-la-critica-la-comezon-del-septimo-ano\/","title":{"rendered":"El Sal\u00f3n de la Cr\u00edtica: La comez\u00f3n del s\u00e9ptimo a\u00f1o"},"content":{"rendered":"<p><em>Cuando \u201cel hombre m\u00e1s casado\u201d conoci\u00f3 a Marilyn Monroe<\/em><\/p>\n<p>Por: Ver\u00f3nica Mena Le\u00f3n<\/p>\n<p>Como si de un documental expositivo se tratase, \u201c<em>La comez\u00f3n del s\u00e9ptimo a\u00f1o\u201d<\/em> comienza con un narrador omnisciente, explicando una de las din\u00e1micas m\u00e1s antiguas de Manhattan: desde tiempos remotos, los hombres, auto-designados l\u00edderes de familia, enviaban a esposas e hijos lejos de la isla durante las vacaciones de verano, mientras ellos trabajan arduamente para el sustento familiar.<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, el panorama poco ha cambiado: Richard, encargado de una editorial de libros cuyas portadas re-imaginan los cl\u00e1sicos de una manera bastante cuestionable, se despide de Ricky, su hijo, y Helen, la mujer con la que ha compartido sus \u00faltimos siete a\u00f1os de vida. Ante la partida de ambos, Richard manifiesta en voz alta que cuidar\u00e1 de su salud, nada de cigarros o alcohol, y respetar\u00e1 la m\u00e1s alta moral del hombre casado, esto es, no mirar\u00e1 o establecer\u00e1 contacto con mujeres atractivas.<\/p>\n<p>La profunda inmersi\u00f3n en sus pensamientos har\u00e1 que Richard olvide entregarle a Ricky un sobresaliente remo de madera, imposible de ignorar, cuya presencia acompa\u00f1ar\u00e1 al protagonista hasta el final de la pel\u00edcula. Contin\u00faa la voz del narrador, recurso que desaparecer\u00e1 despu\u00e9s de introducirnos a la vida de Richard: cuenta con una imaginaci\u00f3n desbordante, herramienta muy \u00fatil en su trabajo, pero que tambi\u00e9n se manifestar\u00e1 en fantas\u00edas y suposiciones que causar\u00e1n placer y angustia al protagonista.<\/p>\n<p>Terminada la jornada laboral, Richard llega a su departamento y reflexiona sobre su restringida independencia, pero \u00e9sta se ver\u00e1 interrumpida por el arribo de una nueva vecina, a quien conoceremos como <em>La Chica<\/em>, interpretada por Marilyn Monroe. Vestida siempre de blanco o colores claros, y vibrantes labios rojos, la aparici\u00f3n de La Chica llevar\u00e1 al implacable representante de la moralidad a cuestionarse sobre sus propios instintos reprimidos, tema que comparte con el t\u00edtulo del libro pr\u00f3ximo a ser publicado en su editorial. En cuesti\u00f3n de minutos, el protagonista invita a La Chica a su departamento para platicar.<\/p>\n<p>La imaginaci\u00f3n de Richard no tardar\u00e1 en recordarle su irresistible y magn\u00e9tico efecto en las mujeres, y le permitir\u00e1 visualizar a La Chica con un vestido que asemeja un estampado animal, rendida ante los encantos del protagonista, quien le pide (con un inexplicable acento) no luchar contra sus sentimientos. Un golpe de realidad acabar\u00e1 con la fantas\u00eda de Richard en ese momento, pero su imaginaci\u00f3n seguir\u00e1 latente, como un personaje m\u00e1s que dirige la historia.<\/p>\n<p>Ir\u00f3nicamente, una de las escenas m\u00e1s memorables ocurre fuera de la imaginaci\u00f3n de Richard y con La Chica en la misma habitaci\u00f3n: ella tiene una botella de champagne que no ha podido abrir y \u00e9l se ofrece a ayudarle, ya que tiene experiencia descorchando botellas. En el acto, una de las extremidades de Richard se ver\u00e1 inmovilizada, revelando su anillo de bodas, y defender\u00e1 que esto nunca le hab\u00eda pasado antes.<\/p>\n<p>Los mismos di\u00e1logos podr\u00edan ser intercambiados a otra situaci\u00f3n y espacio del departamento, que f\u00e1cilmente podemos imaginar, y que corresponden al ingenio del doble sentido al que Billy Wilder, director y co-escritor de la pel\u00edcula, tuvo que recurrir para evitar la censura.<\/p>\n<p>Desde 1930 y durante casi treinta a\u00f1os, el cine de Hollywood se vio fuertemente restringido como consecuencia de una serie de normas, conocidas popularmente como el \u201cC\u00f3digo Hays\u201d. \u00c9ste, consciente del poder de las im\u00e1genes en movimiento, termin\u00f3 por censurar una gran cantidad de historias y temas, con el ingenuo prop\u00f3sito de evitar la \u201ccorrupci\u00f3n\u201d de un tipo de moral que se buscaba mantener, a todas luces conservadora: escenas que mostraran actos sexuales o que resultaran sugestivas, ser\u00edan eliminadas. Tanto Richard como La Chica y las acciones que llevan a cabo, son la materializaci\u00f3n de una ingenuidad que responde a la restrictiva moral de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Lo absurdo de las situaciones representadas es inevitable: la verg\u00fcenza de La Chica al no tener esmaltadas las u\u00f1as cuando tuvo que llamar al plomero, porque un dedo se le ator\u00f3 en la llave de la tina mientras se ba\u00f1aba, o su felicidad al enterarse que Richard es casado, porque entonces no le pedir\u00e1 que se case con ella. Sin embargo, esto no impedir\u00e1 que Wilder muestre su inconformidad ante la censura y la derive en picard\u00eda visual: elementos como el \u201cinteresante\u201d tronco de madera que acompa\u00f1a a La Chica en una fotograf\u00eda, o una de las im\u00e1genes m\u00e1s reconocidas en la cultura pop, con La Chica disfrutando la brisa que pasa entre sus piernas y eleva su blanco vestido, o la presencia del largo remo de madera olvidado por Ricky, inservible en la ciudad, y que ser\u00e1 desesperadamente envuelto en peri\u00f3dico la misma noche que ella duerme en el apartamento de Richard.<\/p>\n<p>Frente a la censura, lo que vemos es una comedia extremadamente consciente de cada acci\u00f3n y cada di\u00e1logo, que, en la medida de lo posible, intenta escabullirse de las restricciones moralinas y conservadoras de un Hollywood que, como \u201cLa comez\u00f3n del s\u00e9ptimo a\u00f1o\u201d, intenta por encima de todo mostrarnos un absurdo final feliz.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"The Seven Year Itch (1955) Trailer #1 | Movieclips Classic Trailers\" width=\"1150\" height=\"647\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/MkfMSAq09xk?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando \u201cel hombre m\u00e1s casado\u201d conoci\u00f3 a Marilyn Monroe Por: Ver\u00f3nica Mena Le\u00f3n Como si de un documental expositivo se tratase, \u201cLa comez\u00f3n del s\u00e9ptimo a\u00f1o\u201d comienza con un narrador omnisciente, explicando una de las din\u00e1micas m\u00e1s antiguas de Manhattan: desde tiempos remotos, los hombres, auto-designados l\u00edderes de familia, enviaban a esposas e hijos lejos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":27420,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[664,564],"tags":[1186],"class_list":["post-27419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica","category-noticias","tag-el-salon-de-la-critica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27419"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27419\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27421,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27419\/revisions\/27421"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/giff.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}